es la búsqueda del equilibrio perfecto entre funcionalidad, estética y cuidado del medio ambiente. En respuesta a este reto, se desarrolló una tecnología para diseñar y producir espacios habitables totalmente acabados: soluciones en las que cada detalle está al servicio del confort, la armonía y el respeto por el medio ambiente.
Cada casa se crea en una planta de fabricación en condiciones de humedad y temperatura controladas, lo que elimina cualquier riesgo relacionado con la meteorología. El armazón, el tejado, las ventanas, las puertas y los sistemas de servicios se instalan directamente en la fábrica, junto con el acabado interior completo, incluidas la fontanería y los muebles empotrados. La producción estandarizada garantiza una casa totalmente terminada en un plazo de cuatro meses, y la instalación en el emplazamiento sólo lleva de dos a cinco días.
La cubierta está hecha con una membrana de PVC de alta resistencia con una pendiente del 2,5%, lo que garantiza un drenaje eficaz del agua. La estructura está diseñada para soportar cargas de hasta 500 kg/m² y evita por completo la acumulación de nieve y hielo gracias a un avanzado sistema de drenaje de precipitaciones y calor.
Esta tecnología no es sólo un paso adelante en la construcción residencial, sino una filosofía de confort, sostenibilidad e integración armoniosa con el entorno.